Juego responsable en la Provincia de Buenos Aires
El juego es una forma de entretenimiento. Cuando deja de serlo y empieza a costar plata, tiempo o vínculos, hay que parar. En la Provincia de Buenos Aires existen herramientas gratuitas, confidenciales y de fácil acceso para hacerlo.
1. Línea gratuita de orientación
0800-666-6006. Llamada gratuita desde cualquier teléfono fijo o celular. Atiende todos los días. La atención es confidencial.
2. Autoexclusión voluntaria
Podés iniciar tu autoexclusión en autoexcluite.com.ar. El trámite es gratuito y bloquea tu acceso a las plataformas adheridas por el plazo que vos elijas.
3. Programa provincial
El Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC PBA) lleva adelante el programa de prevención y asistencia. Consultá en iplyc.gba.gov.ar/juego-responsable.
4. Programa nacional Saber Jugar
Información y orientación general en saberjugar.gob.ar.
5. Señales de alarma
- Jugás más tiempo o más plata de lo que tenías previsto.
- Pedís prestado para seguir jugando o para tapar pérdidas.
- Pensás en el juego cuando tendrías que estar en otra cosa (trabajo, familia, descanso).
- Mentís sobre cuánto jugaste o cuánto perdiste.
- Probás recuperar lo perdido apostando más fuerte.
- Te sentís ansioso o irritable cuando intentás dejar.
6. Herramientas dentro de las plataformas
Los operadores habilitados ofrecen, dentro de la cuenta de usuario, límites de depósito, límites de pérdida, tiempo máximo de sesión, autoexclusión temporal y autoexclusión definitiva. Activá los que necesites antes de jugar, no después.
7. Si estás acompañando a alguien
Si te preocupa el juego de un familiar o amigo, la línea 0800-666-6006 también orienta a personas del entorno. No hace falta esperar a que la situación sea grave para pedir información.
8. Protección de menores
El acceso al juego está prohibido para personas menores de 18 años. Si en tu casa hay menores, evitá guardar datos de acceso visibles y reforzá el control parental en los dispositivos compartidos.
9. Recordatorio editorial
Ningún operador, por más serio que sea, garantiza ganancias. Jugar implica riesgo económico real. Si jugás, hacelo con plata que podés permitirte perder y con límites claros desde el inicio.